El decano de la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional, Alejandro Staffa, explicó este martes los alcances del juicio académico iniciado contra Juan Bautista Bravo, uno de los jóvenes denunciados por matar a golpes a una nutria criolla en un hecho ocurrido en la vía pública y que generó fuerte repudio tras la viralización de un video.
En diálogo con La Brújula 24, Staffa detalló que la medida se enmarca en el Reglamento de Disciplina para Alumnos de la UTN, aprobado durante la década del 80, y que contempla distintas sanciones ante conductas consideradas incompatibles con la vida universitaria.
"El reglamento estableció distintos mecanismos de disciplina, siendo uno de ellos aplicado a los estudiantes. Es muy amplio y tiene que ver con conductas que a veces el estudiante pueda transgredir", señaló el decano.
Staffa explicó que ese tipo de procedimientos ya fue utilizado en otros casos, como agresiones hacia docentes, falsificación de documentación pública o adulteración de títulos. En esta oportunidad, si bien el episodio ocurrió fuera del ámbito universitario, la facultad entendió que existió una conducta impropia de un estudiante universitario.
"La universidad entiende que de alguna manera notó una inconducta impropia de un estudiante universitario, un comportamiento inadecuado, que va en contra de todo lo que sostiene la universidad: su integración al medio, preservar la vida, mejorar la calidad de vida de la población y también, por supuesto, en ese entorno están los animales", sostuvo.
El decano confirmó además que Bravo cursa la Tecnicatura Universitaria en Programación y que se encuentra en el primer año de la carrera. A partir de la resolución adoptada por el Consejo Directivo, quedó suspendido de manera preventiva hasta que avance el juicio académico.
"El reglamento también permite aplicar una sanción inmediata, que es la suspensión preventiva. Tiene que ver con la persona y con lo próximo al hecho. Con toda la indignación que ha provocado, no solo en los ciudadanos sino en el mismo claustro y sus compañeros, entendemos que no puede estar inicialmente compartiendo el aula", indicó.
Consultado sobre las posibles sanciones, Staffa precisó que el reglamento contempla desde una llamada de atención hasta la exoneración. "Lo más leve es una llamada de atención, el segundo grado es apercibimiento, el tercer grado es suspensión, y puede llegar a la exoneración", explicó.
Respecto del procedimiento, el decano aclaró que el juicio académico deberá conformarse con la participación de docentes, estudiantes y graduados. Ese tribunal recibirá los elementos que motivaron la decisión, analizará la situación y luego emitirá un dictamen, que deberá ser tratado por el Consejo Directivo.
"Ahora hay que conformarlo, está integrado por docentes, estudiantes y graduados. Después hay que convocarlos, darles todos los elementos que han llevado a tomar esta determinación, y analizarán y emitirán un dictamen que aprobará el Consejo Directivo en otra reunión", dijo.
Staffa reconoció que el proceso puede demandar tiempo, ya que el Consejo Directivo suele reunirse una vez al mes. Mientras tanto, la suspensión preventiva impide que el estudiante continúe asistiendo a clases.
Al referirse a lo ocurrido, el decano expresó su rechazo al hecho y dijo que la situación generó preocupación dentro de la institución. "Hubo mucha sorpresa. Después, cuando uno entra más en la noticia y ve los videos que se publicaron, genera indignación, mucha preocupación de que esto suceda en la ciudad y, en este caso, con un estudiante universitario. Hay repudio a la acción", afirmó.
Finalmente, Staffa contó que antes de avanzar con la medida la facultad verificó que Bravo estuviera efectivamente inscripto como alumno de la UTN y analizó qué correspondía hacer desde el punto de vista reglamentario. El tema fue tratado este lunes por el Consejo Directivo, que aprobó la resolución para iniciar el juicio académico.
Fuente: La Brújula 24