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Entre la humedad excesiva y los costos, el campo de Pringles enfrenta un escenario de cautela

El sector agropecuario local atraviesa un momento marcado por el contraste. Mientras las abundantes lluvias permitieron recuperar perfiles de humedad y generan expectativas para los cultivos de invierno, la persistencia de jornadas nubladas y los problemas de transitabilidad complican tanto la cosecha gruesa como las tareas de siembra de fina.

Entre la humedad excesiva y los costos, el campo de Pringles enfrenta un escenario de cautela
Así lo expresó Guillermo "Willi" Villaverde durante una entrevista con "El Informador", donde analizó la actualidad productiva del distrito y remarcó que, más allá de las variables económicas, el clima continúa siendo el principal factor que condiciona la actividad agropecuaria.

"El productor ya está acostumbrado. Hay años que la agricultura va fenómeno y la ganadería no tanto, y otros en que sucede al revés. Nosotros dependemos del clima, que es el gran factor y es más determinante que el económico", sostuvo.

Exceso de humedad y falta de piso


Aunque las precipitaciones mejoraron las reservas hídricas de cara a la campaña de trigo y cebada, la realidad actual presenta dificultades operativas. Según explicó Villaverde, numerosos establecimientos no pueden ingresar a los lotes debido a la falta de piso, situación que demora tanto la cosecha de los cultivos de verano como la implantación de los de invierno.

"Con las condiciones actuales está todo el mundo parado. No se puede entrar al lote porque no tenés piso y la herramienta se pega del barro enseguida", afirmó.

A esto se suma que todavía queda una importante superficie de soja sin recolectar. La demora no solo afecta los tiempos de trabajo sino también la calidad del grano, que puede deteriorarse a medida que se prolongan las condiciones de humedad.

El dirigente rural advirtió además que la falta de sol durante las últimas semanas comenzó a generar consecuencias en la ganadería. "Ya llevamos casi 15 días sin sol. Algunos productores están viendo que algunas vacas se caen por falta de clorofila en el pasto", señaló.

Menos superficie sembrada y mayores costos


En relación con las proyecciones difundidas recientemente por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, que anticipan una reducción cercana al 8% en la superficie sembrada de la región, Villaverde consideró que la decisión de los productores responde a una combinación de factores.

Por un lado, mencionó la incertidumbre respecto de las condiciones futuras y, por otro, el incremento de los costos productivos.

"El aumento que han tenido los insumos para sembrar, tanto el gasoil como los agroquímicos, influye mucho", indicó.

Sin embargo, volvió a enfatizar que el comportamiento del clima puede modificar cualquier previsión. Según explicó, una mejora en las condiciones ambientales podría traducirse en una mayor superficie implantada respecto de las estimaciones actuales.

Retrasos que reducen la rentabilidad


La demora en la cosecha gruesa genera además un efecto en cadena sobre la próxima campaña fina. Los lotes destinados a soja suelen ser posteriormente utilizados para trigo o cebada, por lo que cualquier atraso impacta directamente en los tiempos de siembra.

"Cuanto más se retrase la recolección, más se va a retrasar ese lote para que se logre sembrar de cebada o de trigo", explicó.

A ello se agregan costos adicionales vinculados al secado del grano cuando la humedad supera los niveles adecuados para su comercialización.

"Hay que llevar una secadora, con lo cual tiene otro costo y los márgenes se van haciendo más chicos", sostuvo.

Inversión y presión impositiva

Consultado sobre la rentabilidad del sector, Villaverde evitó brindar cifras concretas, aunque consideró que una menor presión tributaria podría traducirse rápidamente en nuevas inversiones dentro de los establecimientos rurales.

"Si al productor le levantan el pie de los impuestos, va a invertir más y va a hacer más inversión", afirmó.

Como ejemplo, destacó el movimiento que observa actualmente en la compra de materiales para mejoras rurales. Según comentó, existe una fuerte demanda de alambres, postes y trabajos de infraestructura vinculados a la actividad ganadera.

"Hay mucha gente invirtiendo en alambres, palos y mejoras en los campos. Eso es muy bueno porque da un valor agregado a la propiedad", destacó.
Entre la humedad excesiva y los costos, el campo de Pringles enfrenta un escenario de cautela

Ganadería estable y buenas perspectivas


En contraste con la situación agrícola, Villaverde describió un escenario favorable para la ganadería local. Consideró que la actividad mantiene una rentabilidad sostenida y destacó el movimiento comercial registrado en los remates feria que se realizan en Coronel Pringles.

"La ganadería está bien asentada. En este momento tiene una rentabilidad sostenida", afirmó.

El referente rural recordó que históricamente el distrito mantiene un equilibrio entre agricultura y ganadería, característica que le permite adaptarse mejor a los cambios de contexto.

"Pringles es un 50 y 50. Tiene mucho territorio para ganadería y mucho para agricultura", explicó.

Sanidad y exportaciones


En materia sanitaria, Villaverde informó que durante los próximos días comenzará la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa, una herramienta clave para sostener los estándares sanitarios exigidos por los mercados internacionales.

"Se está tratando de cumplir con todos los requisitos sanitarios para que tengamos un buen estándar en las exportaciones", señaló.

Además, aseguró que actualmente existe un flujo importante de exportaciones de carne, actividad que continúa generando ingreso de divisas para el país.

Caminos rurales bajo observación


Respecto de la infraestructura vial, el productor reconoció que la situación es dispar. Mientras algunos caminos se mantienen en condiciones aceptables, otros presentan dificultades producto de la humedad y del intenso tránsito de camiones y maquinaria agrícola.

"Hay caminos que están buenos y caminos que no están tan buenos", resumió.

En ese sentido, consideró que una vez que mejoren las condiciones climáticas será necesario avanzar con tareas de mantenimiento y reparación para recuperar la transitabilidad.

Un sector que sigue apostando a producir


Más allá de las dificultades climáticas y económicas, Villaverde remarcó que el productor agropecuario continúa apostando por la actividad y reinvirtiendo cuando encuentra condiciones favorables.

"Si el productor tiene buenas perspectivas, va a arriesgar y le va a poner en cualquier movimiento económico que hace", concluyó.

Mientras el campo espera el regreso de días más secos y soleados, la campaña de invierno avanza con cautela en Coronel Pringles, en un contexto donde el clima vuelve a demostrar que sigue siendo el principal factor que define el rumbo de la producción.
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